Mi video personal

El día que perdí mi bicicleta





Cuatro años antes de iniciar mi viaje por Sudamerica, y mucho antes de saber que algún día lo haría montado en una bicicleta, conocería a través del Internet a una chica Brasileña de cuyo nombre no quiero ni acordarme, pero a la que simplemente voy a llamar Flavia.
Conocerla entonces fue lo que años después me motivó a incluir a Brasil dentro de mi itinerario aventurero, claro está que de haber sabido lo que aquella ilusión me costaría, hubiera puesto mucha atención a lo que mi amigo Ruben Gomez me dijera alguna vez mientras tomabamos unas cervezas:

"Te he conocido bien en todo este tiempo y encontré una gran virtud que puede a la par ser un gran defecto para tí. Tu no eres de las personas que hacen las cosas siguiendo la razón, muy por el contrario te dejas llevar mucho por el corazón, y aunque sé que llegarás mas lejos de lo que tu mismo imaginaste gracias a tu espíritu idealista, es probable que abandones el viaje o quizás logres tu cometido extralimitando sobre humanamente la esencia de tu propio ser".

Cierto día, a mediados de Mayo, nos encontrábamos en Potosí revisando nuestros correos en un cibercafé. Ruben me mostró el e-mail de una mujer de Buenos Aires de nombre Paula, en donde le decía lo mucho que lo admiraba y le decía sobre las ganas que tenía de conocerlo personalmente. Hasta allí todo bien, porque al parecer se trataba de una de esas fans que querían estar pendientes de las aventuras del viaje, pero desde aquel día el interes de esta mujer fué creciendo al punto de muchas veces observar a Ruben con ganas de tomar un omnibus y llegar a Buenos Aires.
Lo cierto es que inconscientemente el deseo de Ruben no era conocer a Paula, sino que por el contrario, en comparación conmigo, el ya tenía siete años viajando en bicicleta por el mundo, y se sentía un tanto cansado del viaje, tanto que no veía la hora de llegar a la Patagonía y poder decir "misión cumplida" poniendo sus pasos en Ushuaia, la ciudad mas austral del mundo, objetivo que ambos compartíamos por orgullo, y de hecho que el aprovecharía cualquier situación en la que pudiese apurar tan ansiado sueño, lo que por mi parte no me convencía porque yo recien era un novato en estos menesteres, y ahora que lo pienso, el nunca me abandonó porque sabía que yo aún no estaba preparado para andar solo.
Un mes después, habíamos recorrido en quince días el norte Argentino, habiendo atravezado en tiempo record 1850 km. aproximadamente en 10 días, y sin predecirlo, ya nos encontrábamos por fin en Asunción, en donde fuimos muy bien recibidos por el cuerpo de bomberos azules en el barrio de Villa Morra, quienes amablemente nos ofrecieron el techo del cuartel donde tendimos nuestras carpas. Ya era Junio y el mundial de futbol se vivía en Paraguay a lo grande. Por aquella época tuvimos unos 17 días mas que suficientes para descansar y reponer energias del agotador viaje que tuvimos en Bolivia. Tuvimos una entrevista en la radio, en la Tv, y las notas de los diarios, asi como tuvimos tiempo de hacernos apuestas de ser los primeros en conquistar mas chicas hasta el día que nos separemos en Ciudad del Este. Lo cierto que esa apuesta me costo 25 dolares; una tarde Ruben salió del cuartel para encontrase con un paisano mexicano que era un productor de televisión en Paraguay, y no volvió hasta el día siguiente con camara en mano mostrandome las fotos de la orgía que se había metido la noche anterior.
- ¡Dos modelos! ¡hijo de puta! - le dije, en vista de que ya no podía competir a tal magnitud.
- ¡Chupate esa cabrón! - respondió riendose a carcajadas, sellando de esta forma mi cruenta derrota seductora.
Cierta mañana revizando nuestros correos, me mostró como Paula se quitaba la ropa frente la web Cam bailándole como una gata en celo, quedando solamente en ropa interior.

- Dice que lo hace para que apresure el viaje. - me dijo riendo - ¿Como la ves pinche culero? - agregó.

- Dale duro hermano... Dale muy duro por sinvergüenza - Le respondí riendo también, observando extasiados el monitor y el espectáculo gratis.

Yo por en cuanto seguía manteniendo contacto con Flavia, a quien a pesar de mis dudas le decía con firmeza que nos conoceríamos cuando estuviera en São Paulo. Sin embargo la incertidumbre de llegar a un terreno desconocido me daba miedo; claro que en comparación a una mujer que se desnudaba "On - Line", y prometía hacer "cositas ricas", era sensato pensar que yo no tendría la misma suerte porque hasta ese momento a mi solo me tocaba mantener un perfil bajo y conservador con Flavia.

- "Te va mandar a la mierda" - me decía a veces para despertar mi mal humor, y se cagaba de risa.

El 6 de Julio despertamos muy temprano, montamos nuestras cosas, y llegamos hasta una avenida en donde después de conversar un poco, revisar unos mapas, y desearnos mucha suerte, nos estrechamos fuerte las manos y nos despedimos por última vez con un fuerte abrazo. Nos separamos llegando a una esquina y así tomamos destinos opuestos en la búsqueda de nuestros sueños personales, para reecontrarnos nuevamente con nuestros propios destinos: Él para Buenos Aires y yo para São Paulo.
No fué hasta diciembre cuando recibí sorprendentes noticias suyas en un correo muy largo que lejos de reirme un poco, aplacó en parte el momento difícil que yo estaba atrevesando, en donde me contaba sus pormenores de la siguiente manera:
Ora pues! pinche peruano, ¿Que cuenta tu cara de llama triste? Te cuento que yo llegué muy bien a Buenos Aires después de separarnos. Conocí a Paula y a sus hijos, conviví con ella durante tres meses, pero me empezó a dar miedo la forma de absorberme la condenada, ya que no podía estar sin la cogedera todo el tiempo. Pero yo ahí, feliz como una lombriz, ya que me trató bien chido y hasta me daba de comer peor que a cerdo que llegue a subir diez kilos en un mes. Pero bien, ya que después de todas las porquerías que comíamos durante el camino, a poco que me hacía falta comer algo decente ¿No crees?, andábamos ya muy flacos. Espero que tu pinche hembra en São Paulo te haya tratado bien también.

Me matricule en la escuela de música que te había comentado, y aproveché el tiempo en perfeccionar la batería. En la escuela conocí a una chica que tocaba el piano, y como veras, fiel a mi estilo, no quise perder la oportunidad de que me tocara otra cosa también, y vaya que si sabe tocar. Salí con ella en las siguientes semanas, hasta que un día la pinche Paula se comenzó a dar cuenta de que en las noches a su "Chapulín" ya no le funcionaba su "chipote chillón" y como que se puso a sospechar.
Cierto día llegué en pedo y me olvidé de esconder los condones que llevaba en el bolsillo y me dormí con ellos sobre la cama. Híjole! no sabes la que se armó. La Paula se puso como histérica y me mandó a la verga ese día. En un taz me puso de patitas en la calle, y encima me lanzo la bicicleta desde el segundo piso, que por poco me cae en la cabeza, fijate pues.

Nunca llegué a Ushuaia pero si conocí parte de la Patagonia Argentina. Después, me fui para Uruguay y me quedé en Montevideo, y aunque sé que no me lo vas a creer, salí conociendo a la mujer de mis sueños. Estoy tan seguro que ella es lo que andaba buscando en el viaje que nos vamos a casar dentro de una semana.

¿Sigues allí culero? espero que la noticia no te haya desmayado, pero en serio me gustaría que vinieras a mi boda, ya que es el momento mas feliz de mi vida.

Bueno mí estimado amigo Kike, espero que las cosas te estén yendo bien, te lo mereces. No te olvides de escribirme sobre ti cabrón.

Un fuerte abrazo.
Rubén.

Mientras el aire festivo y nupcial acompañaba a mi compañero de aventuras, yo atravesaba una de las crisis más grandes que me había tocado sobrellevar sumido en la depresión y la decepción amorosa. Fue muy tarde cuando llamé a la tienda de bicicletas en la ciudad de Rivera en Uruguay.
- Muy tarde, ya la vendimos- fue lo único que me dijo el encargado de la tienda, quien días antes me había ayudado con el pasaje de regreso a São Paulo, comprándome a ojos cerrados mi bicicleta.
Me dejé caer de bruces sobre el piso cuando supe que mi viaje había terminado. Lo peor de todo que de la manera mas absurda e increíble que a mi se me pudo haber ocurrido. Entonces entendí que a veces el corazón nos juega malas pasadas, y hubiera sido mejor intentar terminar el viaje para después comprobar si mis teorías en cuanto al haber encontrando lo que yo andaba buscando en mi viaje estaban en lo cierto.

Nunca en mi vida quise regresar en el tiempo y poder estar justo en el 4 de noviembre, fecha en la que supuestamente partiría en mi bicicleta desde São Paulo hacia la Patagonia Argentina, pero el corazón cegó a tal escala mi razón, que durante el trayecto me lamenté el no poder quedarme mas tiempo del que yo hubiera deseado al lado de Flavia.
Me pregunté mil veces si ella era lo que yo había estado buscando en mi viaje, pero como saberlo si en ese momento yo ya me encontraba nuevamente en la aventura, con el peor conflicto que puede tener alguien que cae en la confusión de sus sentimientos encontrados: El conflicto entre el corazón y la razón, y cuando te encuentras en estas situaciones, es difícil retomar la brújula y el sentido a la vida, si no cierras una historia primero; el problema era saber cual historia cerrar y yo escogí la errada.

Fue en la ciudad uruguaya de Rivera, en la frontera de la amistad que comparten Uruguay y Brasil, en donde aquella respuesta salió a flote en el momento que yo he catalogado como uno de los mas desastrosos de mi vida, cuando decidí dejar el viaje, vender mi bicicleta, y con el dinero comprarme un pasaje de regreso a São Paulo, para de esta forma "Tomar al toro por los cuernos", pero cuando llegué me convertí en el "toro con cuernos" que quise atrapar. El hecho es que mi idea de darle una sorpresa a Flavia, resulto siendo un boomerang que me cayó en el corazón.

Días después de este hecho y cuando las cosas ya estaban consumadas en cuanto a mi viaje, recibiría el e-mail de Rubén contándome los pormenores de su futura boda. Fue aquí que descubrí que el amor es una enfermedad que te hace cometer las cosas más imperdonables, como sacrificar o cambiar tus sueños, o vender lo más preciado que tienes en ese momento. Aunque pensé que el precio de ello sería retribuido con una felicidad rebosante por regresar al lado de mi amada Flavia, lo que me toco vivir en cambio fue comerme humillaciones, orgullo, y cuatro litros lagrimas, mas una navidad y año nuevo en la más profunda de las tristezas y depresión que nunca imaginé pasar.

Me tomó cuatro meses superar las heridas de este amor, así como la resignación de haber perdido a "Pamela"- mi bicicleta -, pero ya con un poco mas de fuerzas me abrí camino para soñar nuevamente y recuperar el viaje que había postergado, y cuando me resigné a que los humanos a veces tenemos nuestros "cinco minutos de cojudos" - tal y como decía mi madre - le puse buena a cara a todo , dejando que la paz y el perdón volvieran a mi para abrirme camino a nuevas historias, así como la oportunidad de curarme el sabor amargo del amor, conociendo en Argentina a una mujer que, sin esperarlo, me ayudó a cicatrizarlas heridas, comprendiendo siete meses después de su partida, que lo hermoso de la vida está en lo que debes disfrutar y tomar en el momento que se te presenta para llevarte lo mejor de los recuerdos.

Rubén vive hoy en día en la ciudad de Morelos - México, con su esposa y su hijo recién nacido disfrutando de una felicidad que yo comparto y hasta a veces envidio. Yo en cambio hasta el día de hoy sigo buscando ese "no se que" que aún no lo encuentro, pero en cada paso que doy me alienta la esperanza de encontrar "algo mejor" cada día, pero que definitivamente nos es una mujer... al menos por ahora.

- Aquí les dejo un video con el cual me identifico a veces, cuando me acuerdo que mi destino es mas grande que lo obstáculos que tengo en el camino. -



2 Comments:

Anónimo said...

Conheço bem a "Flávia" e imagino que ela não seja essa "hija de puta" que supôs. Flavia, naquele momento queria ser Priscila, sonhava com suas ansiedades, também tinha seus sonhos. Desejo de seu amor, Enrique, de estar contigo. Mas as coisas seguiram rumos incompletos. Sua história relata coisas que não são verdade. São como você, sonhadoras... Flavia teve seu tempo de pensar e perceber que o tempo que esteve ao seu lado foi bom, com seus mals, mas foi boa sim! Flavia não diria, hoje, que faria novamente, mas deseja que sua vida esteja boa, que você consiga encontrar esse seu "no-se-que" que procuras. Ela também tem procurado se encontrar, e de certa forma tem conseguido. A vida de Flavia se resume à VIDA, seu trabalho atual, seus anseios pessoais. Talvez Flavia esteja agora tentando resolver dilemas como o que você teve anteriormente, ou muito certamente, está sendo feliz como pode, como a VIDA lhe propõe ser. Flavia fez amigos, conheceu pessoas, ficou feliz por ter te conhecido da forma que foi, ficou feliz por ser muzaraña, por ser la nena, ficou feliz. E ponto! O que foi ou o que deixou de ser ficou naquele tempo. Nós agimos por impulso sim, Flavia diariamente age assim. Flavia chora, Flavia ri. E a vida continua. Flavia quer ser feliz, está feliz, falta o "no-se-que" de Flavia, mas conhecendo-a como a conhece, deve saber que ela vai conseguir. E Flavia te conhecendo como conhece, também aposta que vai alcançar seu objetivo. Perdoe a Flavia por seus impulsos, ela já te perdoou pelos seus. Esteja bem. Priscila o Flavia, como te quede mejor. Sempre mi Neno, ningun otro tendra tu lugar. Besos.

Enrique Calvo said...

Gracias por tu comentario Flavia... fue lo que necesitaba escuchar.

Saludos Muzaraña!

El video de la verdad